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La Federación Internacional de DDHH condena la sedición y violencia racista

La Paz, 14 dic (ABI).- La Federación Internacional de Defensa de los Derechos Humanos (FIDH) condenó este viernes las acciones de sedición contra la democracia boliviana, el racismo y la golpiza a personas por el delito de pensar diferente, y llama a sus promotores a someter su oposición a la nueva Carta Magna al referéndum popular.

En un comunicado público firmado por su presidenta Souhayr Belhassen, la FIDH expresa su profunda preocupación acerca de la situación actual que está atravesando Bolivia.

“En los últimos meses, en el contexto de la adopción de una nueva Constitución, que será sometida a referendo por el presidente Evo Morales, hemos constatado un recrudecimiento de la violencia y de los actos discriminatorios en contra de organizaciones y defensores de derechos humanos”, asegura el organismo defensor de loa derechos humanos.

También critica las constantes agresiones de grupos radicales en contra de medios de comunicación que defienden la institucionalidad, así como en contra de la población indígena y migrante en su conjunto, acompañado de actos vandálicos contra dependencias estatales.

El Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, Rodolfo Stavenhagen, quien estuvo de visita en Bolivia entre el 25 de noviembre al 7 de diciembre 2007, tras la invitación del Gobierno, expresó su preocupación al respecto, denunciando “hechos inaceptables de racismo y discriminación”, hostigamientos y amenazas en contra de las organizaciones sociales.

La FIDH sostiene que Santa Cruz, la situación es tal que medios de comunicación locales están recomendando a las personas indígenas y migrantes evitar de transitar por la plaza central para no sufrir agresiones.

Señala que el 10 de diciembre, el minero jubilado, René Vargas (de 57 años de edad) fue violentamente golpeado por miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, banda violenta promovida por los poderes locales, que lo acusaban de ser “espía masista”.

“Esto se inscribe en el marco de las numerosas agresiones en contra de los miembros o supuestos simpatizantes del partido del Gobierno boliviano que fueron señaladas a lo largo de las últimas semanas”, denuncia la FIDH.

En Sucre, desde el lunes 10 de diciembre se publicaron y colaron afiches con la fotografía y nombre de los 12 de 23 constituyentes que estuvieron en la última sesión de la Asamblea, acusándolos de traidores a los intereses del departamento.

Indica que en Santa Cruz, en la mañana del 11 de diciembre, se repartieron y se pegaron hojas con nombres de 52 personas acusadas de estar vinculadas con el partido del Gobierno boliviano, asociando con sus nombres frases como “traidores y enemigos sentenciados”, “Santa Cruz libre de basura masista”.

Además, grafitis fueron escritos en las paredes, acusando al director de un periódico de estar alineado al MAS. Por su lado, el asambleísta Carlos Romero es víctima de un sistemático amedrentamiento por parte de personas que lo identifican como un traidor de Santa Cruz, según se desprende de mensajes que pintaron en las paredes de su casa.

Finalmente, preocupa profundamente a la FIDH la convocatoria a las Fuerzas Armadas para violentar la democracia y el orden constitucional, que realizaron varios dirigentes cívicos y los prefectos de Cochabamba, Manfred Reyes Villa y de Pando, Leopoldo Fernández, así como los llamados a la violencia hechos por estas mismas personas.

“La FIDH condena los hechos anteriormente señalados que ya han provocado varios muertos y heridos. Estos ataques fundados sobre la intolerancia y el racismo son insoportables”, asegura el organismo internacional.

La FIDH rechaza también los llamamientos que se hicieron a la desobediencia militar que ponen en grave peligro la estabilidad, la democracia y la paz en el país.

Por ello recomienda a los prefectos y a los dirigentes de los comités cívicos que subvierten el orden público e institucional, porque están en contra del proyecto de nueva Constitución, “deberían en su lugar promover el rechazo al mismo en el referendo y, abstenerse de seguir promoviendo la violencia y la desintegración del país”.

La FIDH se une al defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, para lanzar un llamado a que se busque una solución pacífica a través del diálogo. Se insta a todas las autoridades a que respeten los principios de no discriminación y de respeto del estado de derecho y de la democracia.

El organismo recuerda que las partes deben apegarse a los procesos legalmente establecidos, y que quedan prohibidos los abusos de derecho (artículo 32 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y artículo 5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

Más generalmente, la FIDH llama a todas las autoridades a que respeten los derechos humanos en su conjunto, protegidos tanto a nivel nacional como a nivel regional e internacional.

Un comentario




  1. viva evo!!!

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