Evo Morales y opositores acuerdan evitar un quiebre

Por Terry Wade
LA PAZ (Reuters) - El presidente izquierdista de Bolivia, Evo Morales, y los gobernadores opositores acordaron el martes diseñar un pacto de unidad nacional y prevenir una fragmentación en el país más pobre de Sudamérica.
El peligro de un quiebre comenzó a gestarse desde hace semanas luego de que cuatro de las nueve provincias de Bolivia se declararan autónomas, llevando a Estados Unidos, la Unión Eurpea y otros países latinoamericanos a instar a ambas partes para que alcancen un compromiso.
“Creo que hemos llegado a converger en que necesitamos darle una salida política a esta crisis,” afirmó Manfred Reyes Villa, prefecto de Cochabamba, crítico de Morales y normalmente alineado con los cuatro gobernadores que ya declararon su autonomía.
“El pueblo quiere vernos permanecer juntos,” dijo Morales después de siete horas de negociaciones que comenzaron el lunes por la noche y siguieron hasta el martes. “Trabajemos juntos para resolver nuestras diferencias,” agregó.
Pese a que ambas partes sólo se comprometieron a más negociaciones y que es incierta la posibilidad de un pacto final, Morales y los gobernadores dijeron que querían negociar un acuerdo nacional y decidir sobre los conflictos de las exportaciones del gas natural, demandas por autonomía y la nueva Constitución.
Se reunirán nuevamente el próximo lunes.
Los gobernadores de la oposición buscan defender su participación en los ingresos por las exportaciones de gas natural y protestan contra una nueva versión de la Constitución adoptada por los aliados de Morales.
Morales, el primer presidente indígena del país, dijo que él y los gobernadores establecerán un comité para avanzar en un pacto de unidad nacional y resolver los conflictos sobre los ingresos de las exportaciones de gas natural, las demandas de autonomía y la nueva Constitución.
Sus rivales han acusado a Morales, un aliado cercano del presidente izquierdista de Venezuela Hugo Chávez, de buscar un control ilegal del poder.
Los críticos dicen que el proyecto de la nueva Constitución fue impuesto por los aliados de Morales en una Asamblea Constituyente a fines del año pasado sin la presencia de los delegados de la oposición, quienes se marginaron del proceso.
Varias personas murieron en protestas contra la forma en que la Asamblea Constituyente manejó el debate.
ESTABILIDAD
Leopoldo Fernández, gobernador de la provincia de Pando, que ha declarado la autonomía, dijo que Morales debe revisar el proyecto de esa versión de Constitución para incluir más aportes de la oposición si quiere asegurar la estabilidad democrática.
“No podrá gobernar si sólo una pequeña mayoría del 51 (por ciento) del pueblo aprueba su Constitución y el 48 por ciento se opone,” dijo Fernández. “No podemos tratar estos temas superficialmente,” añadió.
Esta previsto que el proyecto de la nueva Constitución sea sometido a un referendo nacional en algún momento de este año.
También se espera la realización de referendos sobre Morales y los gobernadores, que los mantendrían en sus cargos o los forzarían a renunciar.
Morales, de origen aymara cuya base de apoyo está en las tierras altas de los Andes del oeste de Bolivia, quiere darle a las comunidades indígenas más poder político y realizar un programa de reforma agraria.
Los gobernadores opositores del este del país, que es rico en hidrocarburos, quieren asegurarse que Morales no reduzca su participación en los crecientes ingresos provenientes de las exportaciones de gas natural.
Morales ha amenazado con reducir las transferencias a las provincias para financiar programas sociales.
Los líderes opositores también temen que la reforma agraria pueda disminuir el tamaño de los lucrativos campos de cultivo de soja en las tierras bajas del este del país.
“Todos queremos paz y unidad pero en el diálogo hay algunas cosas que no se pueden negociar, que son principios y leyes,” dijo Rubén Costas, gobernador de la rica provincia de Santa Cruz, quien ha liderado el impulso por la autonomía regional.
(Reporte adicional de Sergio Burgoa; Editado en español por Lucila Sigal/Juana Casas)











