Alberto Montero Soler
Rebelión
La última encuesta de Gallup sobre Bolivia pone de manifiesto dos cosas importantes en relación con los apoyos con los que Evo Morales cuenta entre la población boliviana.
Una de ellas es más que evidente y la encuesta sólo viene a confirmar la percepción que cualquiera que siga la realidad de Bolivia puede tener: Evo Morales cuenta con el apoyo mayoritario –el 64%- de la población pobre y de la clase trabajadora. Es el presidente de los pobres, de los desposeídos que esperan que promueva un cambio social, político y económico que, de una vez por todas, acabe con las situaciones de exclusión y pobreza en las que vive la mayoría de la población de ese país.
Pero, además, la encuesta revela que, en su proyecto transformador, Morales no sólo está arropado por quienes pudiera pensarse que son sus partidarios tradicionales e incondicionales sino que también cuenta con el apoyo del 40% de las clases media y alta.
Esto significa que la imagen de una Bolivia quebrada por las políticas indigenistas o populistas del actual gobierno es muy poco cierta en sus líneas generales. De hecho, el último informe del Latinobarómetro para el año 2007 mostraba que el 60% de la población apoyaba la gestión del gobierno actual.
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Por Antonio Peredo Leigue
El escándalo que hicieron los aceiteros y señores de la soya, cuando el gobierno los obligó a abastecer el mercado interno a precio racional, reveló la desvergüenza que tienen ellos, para enriquecerse con el hambre del pueblo. Lo que ocurrió aquí, en Bolivia, ya había sucedido en otros puntos del planeta y ha seguido mostrándose en los restantes países. El sistema que permite negociar y beneficiarse a costa de la humanidad hambrienta y sedienta es éste y se llama capitalismo.
El tema también es el arroz, es el trigo y el maíz. Se trata del precio de todos los alimentos que, arrastrado por el alza de los combustibles, está encareciendo el costo de la vida en el mundo entero. Malas cosechas, mayor demanda, necesidades mejor atendidas; éstas serían explicaciones atendibles y todos estaríamos obligados a poner el hombro, a ese esfuerzo. Mejorar el nivel de vida de uno solo de los cientos de pueblos que han sido lanzados a la miseria en diversas etapas de la historia, es una tarea de la que, cada uno de nosotros, es responsable.
Pero las razones son distintas. Las razones, una vez más, tienen que ver con los señores de la soya, del aceite, del arroz, el trigo y el maíz. Los causantes son los señores del dinero, ese fetiche que dirige la vida de este sistema en el que mueren miles de hombres, mujeres y niños, para que unos cuantos Gates, Sorgos, Rockefeller y similares, sumen miles de millones en sus cuentas inacabables.
Lo que se dice
El precio de los hidrocarburos ha subido sin posibilidades de contenerlo. Supera, desde hace varios días, la cifra de los 120 dólares por barril. Esta es la explicación corriente que está corriendo en el mundo financiero. Se agrega, como al pasar, que sube también el precio de los minerales (el oro alcanzará, pronto, el techo de mil dólares por onza troy). Como estamos acostumbrados a que los precios, porque sí, por sí solos, suben o bajan debido a razones que no podemos entender los simples mortales, no hacemos más preguntas.
Pues bien, si los minerales suben o bajan según los caprichos de algún demiurgo que maneja los hilos de las finanzas internacionales, no es raro que ocurra lo mismo con los cereales y otros alimentos. En este caso, se le añade el condimento de las malas cosechas, la mayor demanda, el mejoramiento en el estándar de vida internacional y la ensalada está preparada para que nos la comamos sin chistar. En este caso, como sabemos, aquella ensalada es de aire con aderezo de hambre.
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Por Antonio Peredo Leigue
Mayo 4, 2008
En Santa Cruz, este 4 de mayo, ofició como observador a nombre de la poco prestigiada Human Rights Foundation, el cubano contrarrevolucionario Armando Valladares. Informante de la policía batistiana, luego se dedicó al sabotaje hasta su detención. En prisión fingió estar lisiado y, la CIA que lo tenía en su planilla, lo promocionó como poeta. El único libro que “escribió” se titula “Desde mi silla de ruedas”.
Eran los años ’60, cuando se hizo una campaña mundial sobre este oscuro personaje. Tanto así, que muchos poetas y escritores, amén de otros que no eran ni lo uno ni lo otro, abogaron por su libertad. Armandito buscaba, por todos los medios, aparecer cada vez más enfermo en su silla de ruedas.
Pero aquello no le fue fácil. Creyéndose seguro con la protección de la CIA, se preparaba para salir por el mundo en silla de ruedas. El gobierno cubano, que conocía la farsa montada por este sujeto, le ofreció la libertad a condición de que saliese de la cárcel y se fuera del país… caminando.
Tuvo que abandonar la silla de ruedas, levantarse y andar. Por supuesto, no fue un milagro. Fue la vergonzosa conclusión de una mentira. Muchos de sus defensores se arrepintieron, pero era tarde. Otros, tragándose semejante burla, inventaron cualquier excusa para seguir complotando contra el pueblo cubano.
El señor Valladares vivió, desde que salió de la cárcel, en el estado de Virginia, muy cerca de Langley, donde se halla la oficina central de la CIA. Muy cómodo. No tiene que moverse mucho para estar a las órdenes de los trabajos sucios que siempre se le encargan.
El que ahora cumple, tiene las mismas características. Veedor internacional de un referendo ilegal, durante el cual –este domingo 4 de mayo- se han cometido todas las irregularidades que podía cometer la Unión Juvenil Cruceñista. Hubo ataques a los barrios en que la gente no quiso adherirse a la caprichosa consulta del Comité pro Santa Cruz. Un muerto y varios heridos por esos ataques.
Los prefectos Fernández, Suárez y Cossío cumplieron un triste papel. Escucharlo a cada uno decir que aquella fue una fiesta democrática dio pena, no porque hubiesen dicho una mentira, sino porque ellos se están creyendo la farsa.
Y cómo no va a ser una farsa. Si el farsante Valladares es el veedor, el referendo es una farsa.
Por Antonio Peredo Leigue
Mayo 2, 2008
Otro 1 de Mayo en que avanza la recuperación de los recursos naturales. Pero, además, se concreta la restitución de la soberanía nacional sobre las comunicaciones. Estamos recuperando el orgullo de ser bolivianas y bolivianos. Estamos rescatando el país que nos embargaron con el 21060, con la capitalización, con los pozos nuevos y los viejos, con la ineptitud y la corrupción.
Los anuncios que hizo el presidente Evo Morales, en el Día del Trabajador, fueron muchos y pisando firme en varios terrenos: los hidrocarburos, las telecomunicaciones y los derechos laborales.
Ser socio mayoritario
Fue trabajoso, pero estaba anunciado con anticipación. Las empresas explotadoras y transportadoras de gas debían disponerse a entregar acciones mayoritarias al Estado boliviano. En realidad, se trataba de unos pocos puntos, habida cuenta que la capitalización mantuvo un porcentaje cercano a la mitad, a favor del país. Esto permitió, aunque sólo en un caso: Repsol YPF, que se lograse un convenio de transferencia.
En cuanto a la transportadora y almacenadora CLHB, por decreto se traspasó el total de sus acciones al Estado. Respecto a Chaco y Andina, dos empresas que explotan el gas, y Transredes, principal transportadora del gas, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) pasa a ser socio mayoritario en representación del Estado, como en todos los casos.
¿Cuál es la importancia de una medida de tales características? Teniendo el porcentaje mayor de acciones, el Estado adquiere la atribución de dictar las políticas de la empresa. Esto es vital, pues sólo así se puede concretar los proyectos de separación de líquidos, fabricación de fertilizantes, aceites y otros e, incluso, polímeros de diverso uso.
No se trata de proyectos más o menos teóricos que se anuncian para no implementarse; es decir, para que sueñe la gente. Este gobierno, tiene planes concretos y conversaciones avanzadas sobre inversión, para llevar adelante ese proceso industrial.
Ver, oír y hablar ya son nuestros
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Por Stella Callóni (Argentina)
Trasmitido por MICHEL COLLON - 1 de Mayo 2008
En los próximos días Bolivia estará viviendo el intento de un “golpe suave” o “golpe fuerte”, si sus inspiradores necesitan una acción superior en el esquema contrainsurgente que Estados Unidos ha venido aplicando cotidianamente sobre el gobierno de Evo Morales, con el apoyo de la poderosa derecha fascista de ese país.
El prefecto de Santa Cruz, Bolivia, Rubén Costa realizará un referéndum por autonomía, lo que es ilegal e inconstitucional, lo que ha puesto a ese país y a América Latina en uno de sus momentos más peligrosos y amenazantes.
En ese escenario, se está jugando la única posibilidad que ha tenido el pueblo boliviano-mayoritariamente indígena- para salir de siglos de dominación, terror, discriminación, pobreza, abandono y recuperar sus derechos y su dignidad. Pero también se juega el futuro de América Latina en su conjunto, en un tiempo nuevo donde se advierte que “sí se puede” desafiar los mandatos de la dictadura mundial.
El 26 de abril pasado la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó a una sesión extraordinaria en Washington, donde se reconoció en forma unánime que existe una institucionalidad democrática en Bolivia, y se reclamaron diálogos a los prefectos de la Media Luna (Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni ) que no escuchan voces, leyes ni constituciones. Pero ésto, debe convertirse en una acción concreta contra todo golpismo.
El canciller boliviano, David Choquehuanca, planteó abiertamente las amenazas sobre su país, que persisten desde la llegada de Evo Morales al gobierno, quien asumió en enero de 2006.
La acción de Estados Unidos, que maneja todos los hilos de la guerra sucia y la desestabilización, es permanente, sin tregua. Esto se agravó aún más con el envío a ese país del embajador Philip Goldberg, un reconocido atizador de fuegos para separatismos y guerras fraticidas. Tenía el terreno abonado por su antecesor el ex embajador David.N.Greenlee, cuya historia en dos períodos en Bolivia es un tratado de injerencias, impunidades y crímenes.
Goldberg reconocido como un experto en agudizar conflictos étnicos o raciales y por su intervención y experiencia en las luchas étnicas desde Bosnia hasta después de la separación de la ex Yugoslavia, iba a ser clave para Bolivia. Nadie dudó de que su mano estaría detrás del intenso proceso separatista de Santa Cruz de la Sierra, escenario propicio para los planes de su gobierno, exacerbando los elementos de racismos y odios contra la población indígena, el esclavismo que impera y que fueron la base de las dictaduras y las imposiciones neoliberales, finalmente derrotadas por el pueblo boliviano en una lucha heroica en los últimos años.
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