Bolivia una revolución no violenta y humanista
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Por Tomás Hirsch *

El pueblo de Bolivia se apresta a pronunciarse mediante un referéndum nacional para aprobar o rechazar su nueva Constitución. Una Constitución que protege los derechos humanos, la libertad de los individuos y profundiza la democracia real estableciendo niveles de participación y autonomía que llegan hasta los municipios y comunidades.

Una Constitución que reconoce en su plurinacionalidad a los pueblos originarios discriminados y explotados durante siglos y que, sin eliminar la propiedad privada, incluye el derecho de las comunidades a una economía colectiva y recupera la soberanía de la nación sobre los recursos naturales. Una Constitución de avanzada que rechaza a la Guerra como método de resolución de conflictos. Una Constitución humanista.

Ha sido un proceso admirable que Evo Morales ha sabido conducir, con inteligencia y valentía, enfrentando con la metodología de la No Violencia, la violencia del poder económico.

Sin embargo, los grupos de derecha radicales están forzando las cosas para provocar una división del país. Quieren conseguir sus objetivos con mala fe, pasando por encima de la democracia, de la legalidad y con total irresponsabilidad para con la vida de sus semejantes.

Sus objetivos son recuperar sus privilegios y apropiarse de los recursos que son de todos. Ellos llaman autonomía lo que en realidad es una secesión, una separación de la Nación. Separación que por supuesto los dejará a ellos con el control de las riquezas y a la población en el desamparo.

Los gobiernos de Latinoamérica mostraron gran altura para resolver el reciente conflicto entre Ecuador y Colombia, y en este último tiempo también, para priorizar la democracia de cada país cuando ha estado en peligro. Es necesario que se pronuncien una vez más para apoyar a Evo Morales y al referéndum sobre la Nueva Constitución.

Es importante hacer sentir al pueblo boliviano que sus hermanos latinoamericanos y los pueblos de todo el mundo los están apoyando, y que no aceptarán una fragmentación del estado boliviano.

Los pueblos deben proclamar a los cuatro vientos que ya no es posible que cualquiera pase por sobre ellos y los someta ó los masacre, porque hay una comunidad latinoamericana y mundial que no lo permitirá. Que no aceptará que con pretextos intervencionistas, como los utilizados en Irak y en tantos otros lugares se pretenda interrumpir la democracia cuando ésta ya no es conveniente a los intereses de los poderosos.

Estados Unidos tiene que entender que Latinoamérica ya no será un simple objeto de la voracidad de sus negocios y sus conveniencias geopolíticas. Deberá comprender, que sus pueblos deben ser tratados con respeto, valorando la vida de cada uno, porque cada uno es importante.

Es muy importante qué respuesta damos las poblaciones y gobiernos al pueblo de Bolivia. Si la secesión es un camino válido, pronto los grupos económicos violentistas a quienes no les gusten los límites que les ponga el Estado, recurrirán a este mecanismo para desintegrar las naciones. No es indiferente lo que suceda en Bolivia, ya que otros procesos de liberación puestos en marcha en la región, también se verán afectados por sus resultados.

Los humanistas del mundo, en solidaridad con el pueblo de Bolivia, apelamos a la comunidad internacional para que por la vía de pronunciamientos y otras gestiones se pueda lograr que los dirigentes que propugnan la división renuncien a sus propósitos sediciosos y se sienten a dialogar encaminando el proceso por la vía de la unidad y la paz en el marco de la legalidad.

Solicitamos vuestro apoyo para el gobierno Boliviano y su presidente Evo Morales y pedimos que no se reconozca ningún referéndum que ponga en peligro la unidad boliviana.

*Vocero del Humanismo para Latinoamérica

Bolpress

La Alta Comisión para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, a través de Procedimientos Especiales de la Comisión de Derechos Humanos, calificó como ejemplar para todos los pueblos del mundo que la nueva Constitución Política del Estado de Bolivia garantice el acceso al agua y a la seguridad alimentaria.

El 9 de diciembre, en la ciudad de Oruro, la Asamblea Constituyente por más de dos tercios de votos aprobó en detalle y revisión el texto de la nueva Carta Magna conforme establece la Ley de Ampliación de la Asamblea Constituyente aprobada por el Congreso Nacional.

Tras la presentación de la nueva Carta Magna al Congreso Nacional, la Alta Comisión Para los Derechos Humanos de la ONU, a través de una carta entregada el 14 de diciembre a la representante de Bolivia en la ONU, Angélica Navarro Llanos, hizo conocer su complacencia por el nuevo texto constitucional.

“Su excelencia: Mediante la presente quisiera informarle que ha llegado a mi conocimiento el hecho que la Asamblea Constituyente acaba de adoptar la nueva Constitución de la República de Bolivia después de un largo proceso democrático. Recibo esta noticia con mucha satisfacción”.

“En esta Constitución el derecho a la alimentación y el derecho al agua están explícitamente garantizados. Esta norma constitucional es ejemplar para todos los pueblos del mundo”.

Ese es el tenor de la carta firmada por el Relator Especial Sobre el Derecho a la Alimentación del organismo mundial, Jean Ziegler.

El texto de la nueva Constitución Política del Estado que consta de 411 artículos (uno será aprobado en el referéndum dirimidor) y 12 disposiciones transitorias en su artículo 16 del Capítulo Segundo referido a los Derechos Fundamentalísimos señala:

“I.-Toda persona tiene derecho al agua y a la alimentación. II.- El Estado tiene la obligación de garantizar la seguridad alimentaria a través de una alimentación sana, adecuada y suficiente para toda la población”.

El artículo 13 señala que “los derechos reconocidos por esta Constitución son inviolables, interdependientes, indivisibles y progresivos. El Estado tiene el deber de promoverlos, protegerlos y respetarlos”.

“Los derechos que proclama esta Constitución no serán entendidos como negación de otros derechos no enunciados”.

El nuevo texto constitucional deberá ser aprobado o rechazado por el pueblo mediante un referéndum constitucional. Si gana el Sí, la nueva Carta Magna entrará en vigencia apenas sea publicada en la Gaceta Oficial, pero si gana el No la actual Constitucional seguirá en vigencia.

Aprobacion de la constitucion

Asamblea aprueba 99.8% de nueva Carta Magna y el latifundio va a referéndum

Oruro, 09 dic (René Quenallata, enviado especial de ABI).- Con el respaldo de más de dos tercios de constituyentes de 10 frentes políticos de los nueve departamentos del país, los asambleístas aprobaron por dos tercios entre este sábado y domingo el 99.8 por ciento del texto la nueva Carta Magna que instituye un Estado plurinacional y sólo el latifundio será dirimido por el pueblo en un referéndum.

El nuevo texto constitucional también establece una economía solidaria mixta, respeta a la propiedad privada y las autonomías, entrega al pueblo la propiedad de los recursos naturales, avala la reelección presidencial por única vez, pero fundamentalmente transforma las estructurales coloniales del Estado.

El artículo 398 referido a la extensión de la tierra para ser considerada latifundio en la nueva Constitución Política del Estado va al referéndum dirimidor, al no conseguir los dos tercios de voto del total de los presentes en la Asamblea Constituyente.

Son dos propuestas para considerar sobre el tema del latifundio, por un lado se habla de 10 mil hectáreas y la otra opción de 5 mil hectáreas. Las preguntas deben aprobarse en el Congreso Nacional para que en el plazo de cuatro meses se lleve adelante la consulta popular.
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